La muestra de la artista torrelaveguense, abierta hasta el 10 de julio, está compuesta por un conjunto de obras de pequeño formato (anilinas, óleo y lapislázuli) y propone una mirada intimista a la naturaleza desde un particular lenguaje expresionista. Detrás de cada cuadro se adivina la serena reflexión de una pintora consagrada; se intuye una sensibilidad a flor de piel en la contemplación del paisaje; una manera sutil de mirar, de saber mirar el entorno, la luz, los cielos y los horizontes en las horas postreras del día, como ya hizo, años atrás, en las sucesivas series pictóricas “Agua en el agua”, entonces con la superficie de los ríos como objeto de inspiración. Poemarios de color.
Junto a su esposa, la llanisca Paloma López de la Vega, el peluquero y promotor cultural Miguel Rincón ha incorporado a los salones de su peluquería un concepto que viene a enriquecer, en la práctica, la oferta cultural de la ciudad del Besaya. Miguel, vinculado siempre a la vida artística (¿acaso no es arte la alta peluquería?) trasladó, hace ahora un año, la ubicación de su negocio al Pasaje Saro 4, dandole a partir de ese momento una dimensión inédita: la plasmación en él, desde la ilusión y desde la profesionalidad, de una inveterada vocación de galerista. Sin perjuicio de la actividad diaria de peluquero, ha reservado un glamuroso espacio para el arte, y ambos mundos se complementan armónicamente, diferenciados, pero cercanos uno del otro.
Miguel Rincón se inició como peluquero en plena adolescencia y tuvo como maestro a Manuel Martínez Ansótegui, fundador de la red nacional de peluquerías “Macavi”. Lleva 45 años como autónomo en el sector.
Higinio del Río
























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